

América
Central y América
del Sur:
La
organización chilena RAICES está elaborando un estudio,
a petición de Tierra de hombres,
sobre las prácticas de los traficantes de niños en
Chile. El objetivo es que, una vez elaborado
el estudio, la organización RAICES y las autoridades chilenas
discutan las medidas que deben
tomarse en contra del tráfico de niños.
En
Colombia, la Fundación Esperanza lucha contra el tráfico
de niños. Se prepara en este
momento una campaña de sensibilización del público
contra el tráfico de niños.
Sudeste
Asiático
En Tailandia, Vietnam e Indonesia, los
niños son frecuentemente
víctimas de tráfico y de abusos
sexuales. Se estima que anualmente 200.000 mujeres y niños son
víctimas del tráfico. En
Camboya, por ejemplo, aproximadamente las dos terceras partes de
las 50.000 mujeres y
niños que se prostituyen han sido objeto de venta. Tierra
de hombres subvenciona, por un
lado, proyectos cuyo objetivo es la protección de los niños
contra el tráfico y, por otro, proyectos
para hacerse cargo de las víctimas de estos actos.
En Tailandia, Tierra de hombres apoya
el Centro para la Protección
de los Derechos del Niño
en Bangkok, que se ocupa de prevenir los abusos, la violencia,
la explotación
y la negligencia
hacia los niños. Además, Terre des hommes Alemania
apoya el Cambodgian Women's Crisis
Center, un centro de protección para mujeres y niñas
camboyanas que han sido víctimas de
tráfico de personas, de explotación sexual o de actos
violentos.
India
En
Calcuta, Tierra de hombres apoya la red contra el tráfico
de niños y los abusos sexuales
(ASTEC).
En
la región de Sundarban, un proyecto estudia las causas del
tráfico de niños (pobreza, falta
de instituciones escolares). Para remediar esta situación,
los pueblos cuentan en total con siete
escuelas informales con una biblioteca cada una y se enseña
a las mujeres cómo obtener
nuevas fuentes de ingresos.
Europa
La
acción en Albania
Albania cuenta con el 30 % de su población menor de 15 años.
Las familias de las que proceden
los menores víctimas de tráfico son pobres, sufren analfabetismo
y están desestructuradas.
Las perspectivas de ganar dinero en Grecia hace que muchos
padres albaneses dejen marchar
a sus hijos e hijas ; los ingresos medios diarios de un niño
de la calle en Albania son de 3
a 4 euros ; esa suma es de 30 a 50 euros para un niño en la
misma situación en Grecia. Para
comprender mejor el tráfico de menores de Albania hacia Grecia,
hay que partir de la premisa
de que el tráfico de menores se rige por la regla de la oferta
y la demanda.
A
nivel de la oferta, el derrumbamiento del régimen comunista
ha provocado la destrucción
de la vida comunitaria, de las estructuras familiares y de
las normas sociales. La mayoría de las
víctimas de tráfico proceden de familias pobres, sin
trabajo y frecuentemente con más hijos.
Las organizaciones criminales o un traficante sólo (que puede
llegar a comprar de 2 a 10
menores) aprovechan esas circunstancias y los niños se convierten
en una mercancía barata
para desarrollar una actividad lucrativa y poco arriesgada.
El derrumbamiento del régimen
comunista también ha supuesto una apertura hacia el extranjero
(especialmente hacia la
Unión Europea) ; eso explica que el tráfico de niños
entre Albania y Grecia se inscriba en el
marco de un vasto flujo migratorio.
A
nivel de la demanda, existen tres formas
principales de explotación
que implican tráfico de
menores : la mendicidad, la explotación sexual y la adopción
ilegal. En lo que se refiere a la
mendicidad, la estructura tradicional y religiosa de la cultura
griega nutre la explotación de los
niños para mendigar, aunque estos últimos años
se han desarrollado otras formas de explotación como
lavar los cristales de los coches, la venta de flores o pañuelos,
etc. En el caso de la explotación sexual, el fenómeno
de la prostitución
es especialmente tabú en la sociedad griega.A
pesar de eso, la demanda es tan fuerte como en cualquier otro país
de la Unión
Europea. A nivel de la adopción ilegal, cabe recordar que
la adopción, nacional o internacional,
está regulada muy estrictamente en Grecia. Las demandas pueden
verse resueltas satis
factoriamente en el país vecino donde la reglamentación
puede ser fácilmente apartada por
actividades clandestinas.
La
acción de Tierra de hombres
se concreta en dos frentes:
La
lucha contra el exilio de los menores y ayuda a las víctimas
y la prevención del abandono.
En su lucha contra el exilio, Terre des hommes ha
puesto en marcha el programa "P.R.A.E.V.E" (siglas
francesas de "Prevención, Reintegración
y Ayuda a los Niños Víctimas del Exilio") con
la colaboración de las autoridades albanesas,
la Fundación
OAK (Ginebra), UNICEF y otras organizaciones.
Mediante campañas de prevención se informa y se sensibiliza
a los menores, a sus
familias, a los profesores y a la comunidad en su
conjunto de los riesgos psicológicos, sociales
y físicos del exilio hacia Grecia. Este proyecto también
tiene como objetivo mejorar el entorno
del menor mediante la organización de actividades de ocio
y favoreciendo la escolarización
de esos niños y niñas. Desde su creación en
2001, 6.000 menores se beneficiaron del programa.
Tdh
también
busca sensibilizar a la opinión pública
con el fin de combatir la indiferencia hacia
el tráfico de niños. Esa indiferencia es mayor dado
que los niños víctimas de tráfico
proceden en su gran mayoría de grupos marginados.
De forma puntual, Tdh efectúa además
acciones de repatriación y reinserción
social y familiar de menores que se encuentran en
instituciones
griegas. Esas acciones suponen que exista un seguimiento
del menor, que realizan los trabajadores
sociales, proceso esencial para preparar a los padres
al regreso del niño y para convencerles
de no reenviarlo a Grecia.
Con el fin de luchar contra el abandono,
Tdh, en colaboración
con una ONG local (NFP), puso
en marcha el proyecto Rozafa. El problema del abandono
tiene su origen en la situación
socio-económica difícil que viven muchas familias ; por
esa razón la prevención que hacen
Tdh y NFP se concentra esencialmente en la situación familiar.
Los padres se benefician de un
apoyo psicosocial, educativo y económico. Mientras que los
padres integran el programa (de
una duración media de seis meses), los niños son acogidos
de manera temporal en familias y
guardan un contacto permanente con su familia.
Además de estas acciones, una delegada de Tierra de hombres
llevó a cabo una investigación
sobre la realidad del tráfico de niños y niñas
entre Albania y Grecia, mediante la verificación
de los testimonios de los menores, sus familias,
las autoridades escolares y administrativas.
Los resultados de esa investigación han permitido poner en pie
un programa de prevención,
detección, protección, repatriación voluntaria
y rehabilitación de los niños y niñas víctimas.
Este trabajo le valió a la Fundación Terre des hommes
el Premio de Derechos Humanos de la
República Francesa en el año 2002.
África
La
acción en Benin y Togo
Benin y Togo son dos países subdesarrollados
del continente africano.
Togo está sumergida en una crisis política y económica
de gran magnitud. La situación de
pobreza que vive el país dificulta el desarrollo adecuado de
los niños y niñas togoleses.
Además, las prácticas generalizadas no respetan ni la
Convención de los Derechos del Niño
ni la Convención sobre la Eliminación de todas las formas
de discriminación contra la mujer. Dos
de los principales problemas que afectan a la
infancia togolesa son el tráfico infantil
(mayoritariamente, con fines de explotación laboral) y la malnutrición
infantil.
Benin
forma parte del grupo de países más
pobres del planeta y la tasa de mortalidad de
menores de 5 años es muy elevada. Las estadísticas muestran
que, entre los 6 y 14 años, el 7%
de los niños y niñas son enviados fuera del hogar a trabajar
y sólo el 50% de las niñas van
a la escuela.
Cabe
recordar que, en ambos países, las mujeres
sufren una discriminación social importante en los
aspectos económico, jurídico, social, laboral y se
convierten en el grupo más afectado por la crisis y la
pobreza. Tanto en Benin como en Togo, existe
una
débil tasa de escolarización de las niñas en
el medio rural, lo que favorece que éstas sean enviadas
al trabajo mientras los niños lo son a la escuela.
Además, la ausencia o insuficiencia de medios institucionales
de aplicación de los instrumentos jurídicos
nacionales o internacionales de protección de
la infancia combinada con una crisis del sistema
educativo son factores de riesgo del tráfico infantil.
También existe en ambos países una responsabilidad
de los menores en la ayuda económica a los
padres y madres que lleva a "colocar" en otras
casas a los hijos e hijas.
El
programa regional de protección a víctimas de la
explotación infantil, desarrollado en Benin y Togo
por la Delegación de Tierra de hombres Lausanne
con el apoyo de Tierra de hombres España, fue
puesto en marcha en 1986 en Togo y en 1990 en
Benin. La población objetivo son los niños y niñas
menores de 14 años, víctimas del tráfico, de
la explotación, de abusos físicos, psicológicos
y sexuales, de la negligencia o del abandono, que
han sido localizados por las Comisarías,
Gendarmerías o Brigadas de Protección de Menores de
Benin y Togo.
El
proyecto prevé la acogida
de forma temporal del menor en los centros "Oasis" de Cotonou
(Benin) y Lomé (Togo) y le ofrece protección
física
y psicosocial. El objetivo perseguido es lograr su reintegración
familiar e
inserción social. En particular se trata de: